Extractos de Martín Fierro

by Sofia

De José Hernández

I

EL GAUCHO MARTÍN FIERRO

I

Mi gloria es vivir tan libre
Como el pájaro del cielo;
No hago nido en este suelo
Ande hay tanto que sufrir,
Y naides me ha de seguir
Cuando yo remuento el vuelo.

Yo no tengo en el amor
Quien me venga con querellas;
Como esas aves tan bellas
Que saltan de rama en rama,
Yo hago en el trébol mi cama
Y me cubren las estrellas.

VI

En medio de mi inorancia
Conozco que nada valgo:
Soy la liebre o soy el galgo
A sigún los tiempos andan;
Pero también los que mandan
Debieran cuidarnos algo.

VIII

Vamos, suerte, vamos juntos,
Dende que juntos nacimos,
Y ya que juntos vivimos
Sin podernos dividir,
Yo abriré con mi cuchillo
El camino pa seguir.

X

Era la águila que a un árbol
Dende las nubes bajó,
Era más linda que el alba
Cuando va rayando el sol,
Era la flor deliciosa
Que entre el trebolar creció.

XI

Monté y me largué a los campos
Más libre que el pensamiento,
Como las nubes al viento,
A vivir sin paradero;
Que no tiene el que es matrero
Nido, ni rancho, ni asiento.

II

LA VUELTA DE MARTÍN FIERRO

I

Y el que me quiera enmendar
Mucho tiene que saber;
Tiene mucho que aprender
El que me sepa escuchar;
Tiene mucho que rumiar
El que me quiera entender

III

El mal es árbol que crece
Y que cortado retoña;
La gente esperta o bisoña
Sufre de infinitos modos:
La tierra es madre de todos,
Pero también da ponzoña.

Mas todo varón prudente
Sufre tranquilo sus males;
Yo siempre los hallo iguales
En cualquier senda que elijo:
La desgracia tiene hijos
Aunque ella no tenga madre.

Debe el hombre ser valiente
si a rodar se determina,
Primero, cuando camina;
Segundo, cuando descansa,
Pues en aquellas andanzas
Perece el que se acoquina.

V

Cuanto el hombre es más salvaje
Trata pior a la mujer;
Yo no sé que pueda haber
Sin ella dicha ni goce:
¡Feliz el que la conose
Y logra hacerse querer!

XI

Me parece que el muchacho
Ha templao y está dispuesto,
Vamos a ver qué tal lo hace,
Y juzgar su desempeño.

Ustedes no lo conocen,
Yo tengo confianza en ellos,
No porque lleven mi sangre,
Eso fuera lo de menos,
Sino porque dende chicos
Han vivido padeciendo;
Los dos son aficionados,
Les gusta jugar con fuego,
Vamos a verlos correr:
Son cojos… hijos de rengo.

XV

El diablo sabe por diablo
Pero más sabe por viejo.

XXX

EL MORENO

Bajo la frente más negra
Hay pensamiento y hay vida;
La gente escuche tranquila,
No me haga ningún reproche
Y tiene estrellas que brillan.

Cuentan que de mi color
Dios hizo al hombre primero;
Mas los blancos alternos,
Los mesmos que los convidan,
Hasta de nombrarlo olvidan
Y sólo lo llaman negro.

Pinta el blanco negro el diablo,
Y el negro, blanco lo pinta;
Blanca la cara o retinta,
No habla en contra ni en favor:
De los hombres  el Criador
No hizo dos clases distintas.

Es la ley como la lluvia:
Nunca puede ser pareja;
El que la aguanta se queja,
Pero el asunto es sencillo,
La ley es como el cuchillo:
No ofiende a quien lo maneja.

Para qué fin el Eterno
Ha criado la cantidá.

Uno es el sol, uno el mundo,
Sola y única es la luna;
Ansí, han de saber que Dios
No crió cantidá ninguna.
El ser de todos los seres
Sólo formó la unidá;
Lo demás lo ha criado el hombre
Después que aprendió a contar.

Cuándo formó Dios el tiempo
Y por qué lo dividió.

Moreno, voy a decir
Según mi saber alcanza;
El tiempo sólo es tardanza
De lo que está por venir;
No tuvo nunca principio
Ni jamás acabará,
Porque el tiempo es una rueda,
Y rueda es eternidá;
Y si el hombre lo divide
Sólo lo hace, en mi sentir,
Por saber lo que ha vivido
O le resta que vivir.

XXXII

Para vencer un peligro,
Salvar de cualquier abismo,
Por experiencia lo afirmo:
Más que el sable y que la lanza
Suele servir la confianza
Que el hombre tiene en sí mismo.

Nace el hombre con su astucia
Que ha de servirle de guía;
Sin ella sucumbiría,
Pero, sigún mi esperencia,
Se vuelve en unos prudencia
Y en los otros picardía.

Los hermanos sean unidos,
Porque ésa es la ley primera;
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea,
Porque si entre ellos pelean
Los devoran los de ajuera.
Procuren, si son cantores,
El cantar con sentimiento,
No tiemplen es estrumento
Por solo el gusto de hablar,
Y acostúmbrensé a cantar
En cosas de jundamento.

Martín Fierro recitado completo

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